Entre dos han pensado un negocio, algo saldrá. Tiempo han tenido. Años desde esa huevada de estudio que acabó, y que bueno que acabó, ahora lo que importa es forrarse, exagero, ojalá fuera así, a lo sumo será pues quina y quina los primeros meses o los últimos y nuevamente darán marcha atrás, volver a lo que a sido constante y corriente todos estos casi diez años que de chamba en chamba han estado. En la casa ya no saben ni lo que hace, lo ven salir a cualquier hora, ni preguntan, tal vez el roche, de escuchar secamente: ahora no tengo, este mes nada quizás el siguiente. Y así se llena la vida, con eso y con los síntomas de males cada vez mas amigos por que lo conocen a uno y si quieren saben donde darte, se hacen pesados te curas o crees que te curas te cuesta un culo te deja en cero, hecho mierda, pero sano, hasta que regresa y no de visita porque se queda y no quiere irse. Aun así y todo el negocio va, quien sabe será productivo, lavarse la cara, hacer el rictus, recibir a quien sea, con un hola pequeño, no mirar atrás, ni todo lo que dejan, y que chucha para ellos sera morir, morir un año más.